1976… en una aldea cualquiera de la geografía gallega:

Es difícil estar en la mente de una persona, cuando con cuarenta años tiene ya una vida resuelta, de repente tiene una hija. No creo que le sentara muy bien, sentiría sorpresa, como si le cayera de repente un jarro de agua fría. Se acordaría del día y repetiría la escena una y otra vez, su mente daría vueltas buscando el porqué no se cuidaría más, porqué en aquel momento, no lo necesitaba, era un estorbo en su vida y porque no decirlo… un gasto más dada la mala situación económica que atravesaban ella y su marido. En aquella época todo era diferente, y un hijo a aquella edad era un fallo. Las mujeres se casaban muy jóvenes y toda su vida la dedicaban a los labores de la casa y del campo como la mayoría de las mujeres del rural gallego.

Aquella mujer tenía un sentimiento enfrontado, inexplicable tal vez para los tiempos de hoy, pero ocultó su situación, hasta que le resultó imposible y con el niño a punto de nacer en el camino al hospital para dar a luz le invadió un sentimiento, que aún hoy no puede explicar pero ese niño que la había acompañado todo ese tiempo, en silencio, tranquilo, sin molestar reclamaba conocer el mundo y salir. Así una mañana de Jueves Santo nacía Uxía en silencio, como había estado todo este tiempo descubría un mundo que le asombraría desde el primer día de vida.

Hace poco, una confidente y amiga de ella me confesaba que siempre la quiso tener, pero las deudas que atravesaba la familia hacían que no fuese el mejor momento para tener un hijo, a pesares de eso fue querida como uno más de sus hermanos, pero la historia no deja de sorprender un poco, ocultarlo quizás queriendo que viniera abajo y así abortar, no se sabe cual fue la situación, nunca hablaba de ese tema o tal vez no quisieron remover más en la historia y afrontarlo. El aborto era impensable en una mujer de su edad y sobre todo impensable en una católica.

Todavía me acuerdo cuando una compañera de trabajo me contaba su experiencia a los cuarenta años y yo, bromeando le decía que a esa edad se compra uno un coche más confortable. Lo pienso hoy y me parece una crueldad lo que le dije, pero la estaba vacilando como tantas veces me toma el pelo ella a mí, pero pienso la historia de ella y la de hace 33 años y una sonrisa recorre mi cara, es una evolución! Y me gusta, hoy la mujer a los 40 se siente joven y no es vieja, es experta e independiente y no le viene el mundo encima así como así, claro que estamos en ciudad y la historia es de aldea de 1976, así a todo el coche tiene unos rizos preciosos y tiene seguro de por vida, como todavía hoy me echa en cara y con razón!

Se lo dedico a todas las SERODIAS (Se decia del maiz cuando crecía tarde y no se podía recoger a tiempo era serodio o tardío)