Día 21 de septiembre: 
Hoy me ha tocado sellar la tarjeta del paro, un requisito más pues sin ella no me permiten acceder a las ofertas y mi pensión tampoco la recibo. La verdad que muchas veces pienso que es inútil levantarme, coger un puñetero autobús para recorrer 15 km, soportar los ruidos de una ciudad que no entiendo, colocarme en una cola interminable y soportar a un funcionario, que dia si dia no me trata como si fuese una mierda para regresar tras haber perdido toda una mañana para no conseguir trabajo, y únicamente decirle a esos señores de arriba que estoy aquí y que soy el número 400.000 de no sé cuantos parados más desde hace casi dos años ya. La situación no mejora y yo agoto mis posibilidades de encontrar trabajo, y no sé que voy a hacer cuando se acabe esto, no tengo hijos y no podría pedir una ayuda familiar, mientras subsisto con lo que me dan y cada día recorro lugares en busca de trabajo, para obtener la misma respuesta:
“No necesitamos gente en este momento, con la crisis ya se sabe… el mercado no se mueve y nosotros estamos aguantando como podemos, y nuestras fuerzas también se agotan”
Supongo que mi edad tampoco ayuda demasiado, mis 45 años no reciben los mejores elogios y la mayor parte de las veces creo que me escuchan por pena, cuando su único deseo es “largarme” lo antes posible.
Toda la vida trabajé de espantapájaros, era el mejor en mi trabajo, me llamaban de muchos kilómetros alrededor, pero las máquinas… o en concreto ese dichoso disco eliminaron mis posibilidades de encontrar trabajo, y poco a poco los agricultores que me contrataban dejaron de hacerlo “eliminar costes” decían y los resultados también se los daba ese disco y por muy poco precio. Así que, con estas esperanzas y sin trabajo me tuve que reciclar, pero no fue fácil… toda la vida trabajara de eso y no hiciera ningún curso de esos que piden ahora, no tenía experiencia en otra cosa, Que hacer? Lo primero recurrí al paro, en ese tiempo pensaría que haría uno de esos cursos y quizá pudiera arrancar de nuevo. Pero lo cierto es que no fue así y los días pasaron y ahora me encuentro al límite y mi tiempo se acaba. Mantuve mi tiempo ocupado, pero quizás esos “obradoiros” que la xunta impartía para el reciclaje de parados no me servían de mucho: la cantería, albañil o carpintería no se me daban demasiado bien, pero iba de todas maneras y siempre preguntaba si había algo nuevo, pero el ordenador siempre decía lo mismo “nada”.
Ahora viene el invierno y tendré que trabajar de lo que sea pero hay menos posibilidades, aquí es más fácil en verano, el turismo siempre da más oportunidades pero en invierno todo baja.
Regreso a casa, con el periódico bajo el brazo quizá hoy tenga suerte y consiga trabajo, pero leo un noticia en el periódico
“ la mayoría de los países de la UE comienzan a salir de la crisis, mientras España está estancada”
cierro el periódico y me tomo una cerveza, quizá en ese momento consiga olvidar esa noticia y recobre de nuevo la ilusión para mirar la página de “ofrecen trabajo”.


Hola Maxica mala cosa el paro
espero que tengas suerte y te salga algo
abrazos reina
Hola hola!
Escribí este post para toda aquella gente, que día a día sale a buscar trabajo, no son espantapájaros que se quedan quietos en busca de una subvención, también quería reflejar la angustia y desesperación y más en esa edad, crítica para algunos e imposible de entender para mi, pues no son ineptos ni apartados, pero desde el punto de vista del empresario parece ser así. No es mi caso, ni estoy en esa edad, ni estoy desempleada, aunque mi trabajo bueno... digamos que deja mucho que desear! Tengo casos cercanos,aunque quien no los tiene no?
Biquiños
los trabajos son escasos y precarios
pero el vivir de limosna jode cantidad, alguna vez esta
situacion pasara pajina cuando ¿ quien lo sabe ?...
esperemos sea pronto mucha jente espera
abrazos mil
Si, es desesperante salir cada día en busca de un trabajo mientras se agotan los ahorros. ¡cuanta gente estará en este caso! Cuantos sinsabores! Siempre han sido y serán los más pobres los que sufran las crisis. Todo un drama del que será difícil salir.
Un abrazo.