"La Soledad De un PeQueÑo Hamster"

Hoy he comenzado una huelga de hambre, si si lo así pero mi vida es un completo desastre y no avanza, no he consiguido olvidar a mi compañera Petra, esa fabulosa hámster que alegraba mis pequeños ratos de tristeza en esta mierda de jaula, que para que contar! Con una noria de mierda poco se puede hacer no? Nada más que girar y girar y girar y volver a girar…

Mi padre decía siempre que era lo más relajante que podía haber, se tiraba horas y horas caminando en esa rueda sin sentido, posiblemente pensando que lograría soltarse corriendo y corriendo cada vez más rápido y más y … lograría mover esta jaula de 25 cm cuadrados en la que vivo, y de la que una vez conseguí ver la libertad y el mundo de fuera, pero desde entonces… esa gata… esaaaa puta gata! No me deja en paz, cuando come está a mi lado, cuando duerme a mi lado está también, en cualquier momento que se ausenta, nunca más de 10 metros de distancia noto su presencia, su olor, se que por el rabillo del ojo me está mirando, me persigue, es un obsesión. Cada día me pregunto que encontraría en mí para que le guste tanto, estoy por gritarle en su idioma NO SOY UN RATÓN JODIDA GATA! NO QUIERO SER TU AMIGO! ME CAES MAL! NO TE SOPORTO! Pero nada! Ella sigue y sigue a mi lado.

Tras mi fuga frustrada lo digo así porque no conseguí liberarme de esa familia que me tiene de mascota, ahí solitario y olvidado en una jaula que dentro de poco me quedará pequeña, no consigo olvidarme de ella y no paro de comer y no tengo ganas de andar en esa rueda, la extraño a ella, a mi Petra y ya no está, por eso hoy he decidido irme y empezar una huelga de hambre. Lo era todo para mí, conseguía que esa tortura de estar de aquí fuera más amena y satisfactoria: Nos habían traído a los dos hace dos años más o menos, éramos el regalo de cumpleaños de Miguel, el niño pequeño de los Rivera, decía que le gustaría tener una mascota y como no podían comprarle un perro, en el piso no era fácil tenerlo, la segunda opción era un hámster o unas tortugas que también le gustaban mucho. Nos pusieron Petra y Zeus, pero petra a los pocos meses tuvo una enfermedad de la que no pudo recuperarse y murió… me dejó sólo y desamparado!

Nunca nos habíamos separado, en la tienda estábamos todo el día pegados, haciéndonos carantoñas y mirando el uno por el otro, supongo que eso fue una de las opciones por las que nos compraron juntos, pero ahora que lo pienso por que nos sacarían de nuestra comodidad, allí en aquel mercado de máscotas infinito se fijaron en nosotros, pero … por qué? Si todo esto no hubiera sucedido quizás Petra estaría conmigo o quizás no? Pero eso ahora no lo sé y solo quiero irme con ella.

ASÍ SEA

El día queda atrás,
apenas consumido y ya inútil.
Comienza la gran luz,
todas las puertas ceden ante un hombre
dormido,
el tiempo es un árbol que no cesa de crecer.

El tiempo,
la gran puerta entreabierta,
el astro que ciega.

No es con los ojos que se ve nacer
esa gota de luz que será,
que fue un día.

Canta abeja, sin prisa,
recorre el laberinto iluminado,
de fiesta.

Respira y canta.
Donde todo se termina abre las alas.
Eres el sol,
el aguijón del alba,
el mar que besa las montañas,
la claridad total,
el sueño.

Blanca Varela. Poetisa Peruana